Seguro que te has dicho esta frase a ti mismo más de una vez: entre el trabajo, la casa, los hijos, etc., ¿de dónde saco un rato para meditar? No es fácil con el ritmo de vida que llevamos la mayoría, pero si se descubrieran los grandes beneficios de esta práctica diaria, no habría excusas que valgan.
Beneficios de la meditación
Lo ideal es reunir un mínimo de 10 minutos al día para empezar a notar los siguientes beneficios:
- Claridad mental: ¿no te ha pasado eso de decir «tengo que meditarlo con la almohada»? Al meditar, las ideas y pensamientos se ordenan en la mente y permiten ver más allá con toda claridad. Es como una habitación llena de trastos viejos e inservibles guardados «por si acaso»: al retirarlos y dejar la habitación vacía, se puede ver el color de las paredes y el tamaño real del espacio, abriéndose un nuevo mundo de posibilidades para ocuparlo. Con la mente pasa lo mismo: al eliminar lo que la enturbia, se puede ver el fondo de la sala.
- Serenidad: cuando las emociones no gobiernan y el estado mental es de serenidad absoluta, las decisiones que se toman son más fiables y concretas. Para los budistas, ante una situación de enfado o irritación, antes de tomar una decisión respiran profundamente 3 veces. Conviene observar que la mente esté serena antes de tomar cualquier decisión importante.
- Mayor comprensión del mundo: durante una meditación, la percepción del entorno es diferente; la visión cambia a un plano interior que permite observar lo que pasa desde otro lado, llegando a una visión nueva de uno mismo.
Se invita a probar cada día el reto de la meditación: solo se necesitan 10 minutos al día.
Firma: Pilar


